volamos alguna vez...
Desde pequeña me resultaba inevitable. cualquier cosa en cualquier momento, el patinar de una mosca y se desataba una reacción en cadena, en varias ocasiones me reprendieron los profesores, recuerdo que mi libro favorito en la primaria era uno pequeño, se llamaba "Español Lecturas" y me encantaba sobre todo los poemas, en uno de ellos estaba la imagen de una chica de cabellos rubios entre un inmenso jardín de flores, podía hundirme en la imagen a tal grado que casi podía oler las flores...
Eran pequeñas eternidades en las que las manecillas del reloj se tomaban un descanso, las palabras nadaban en mi mente, todo debía ser recreado, aunque rara vez coincidía con la realidad, claro. Por otro lado la inmensidad del cielo, mi madre solía decirme que Dios estaba allí y por más que miraba no podia verlo, pensaba entonces que tal vez se encontraba sentado sobre las nubes, se veian tan esponjadas y suaves que siempre quise saber como se sentiria echarse sobre ellas, y cuando descubri lo que eran realmente me decepcioné un poco. las imagenes que presento a continuacion son de un artista japonés llamado kayaga es impresionante la fusión de emociones que reflejan en cada obra y literalmente me hacen remontarme a todo con lo que soñaba cuando era tan sólo una niña, espero que las disfruten tanto como yo.




